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Texto Bíblico: Ezequiel | El Vigilante


Los estudios bíblicos y predicas cristianas nos demuestran que Ezequiel fue llamado a que llevara el mensaje de Dios ellos, a todos aquellos que se habían rebelado en contra de Dios, a todos aquellos que vivían en pecado. Y su misión no fue nada fácil; digo que no fue nada fácil porque Ezequiel no predicaba mensajes que alentaban, él no les predicaba mensajes que eran populares. Ezequiel predicaba mensajes y palabras fuertes de Dios. Les pregunto, ¿es esto muy diferente a nosotros hoy? Les digo que no existe mucha diferencia entre el tiempo de Ezequiel y el nuestro. Cuando hacemos un examen de las condiciones en la que se encuentra el mundo de hoy, podremos encontrar numerosas personas que se han rebelado en contra de Dios. Podremos encontrar numerosos ejemplos de personas cristianos y no creyentes que se encuentran haciendo la voluntad de la carne. Personas que han dejado que el enemigo entre en su vida lentamente y por sorpresa.

 

Hermanos, en estos versículos Dios nos esta hablando a todos nosotros. En un punto de nuestras vidas u otro, todos hemos recibido un mensaje que no nos agrado. Estoy seguro que muchos de nosotros hemos recibido mensajes que nos enfadaron. Esto es especialmente la verdad para los ministros, y para todo creyente que ha tomado en serio la misión que Dios nos ha dado aquí en la tierra. Les digo esto porque toda persona que ha tomado en serio la misión que Dios nos ha dado, no siempre predica un mensaje popular.  De no hacer esto, entonces no estamos cumpliendo con la voluntad de Dios, sino con la voluntad de la carne.  Digo esto porque los mensajes cristianos siempre deben llamar a las personas al arrepentimiento y a perseverar en la santidad, pero con frecuencia los mensajes cristianos nos pueden sonar como regaños.

 

Pero si al recibir un mensaje sentimos que se nos esta regañando, quiero que nos demos cuenta que no es el hombre haciéndolo, sino Dios con Su poderosa palabra. Hermanos, el atalaya, el creyente, el predicador, que no suena la trompeta de alerta, el que no lleva la verdad, el que no diga las cosas tal como son, pues entonces no es un atalaya, no esta sirviendo a Dios como Dios quiere que le sirvamos. Las predicas cristianas y mensajes cristianos claramente nos indican que a través del arrepentimiento, a través del perdón de Cristo existe la salvación de toda persona. Que en la sangre de Cristo existe la vida; así que nunca dejemos de ser atalayas fieles de la Palabra de Dios.